Oro líquido del desierto: la experiencia de hidratación más exótica
El aceite de Argán es un auténtico secreto de belleza del desierto por sus propiedades
cosméticas y dermatológicas únicas: Elevada concentración de ácidos esenciales Omega 3, 6 y 9, poder nutritivo y revitalizante único y propiedades regeneradoras, reparadoras y regeneradoras de la piel.
Modo de empleo: aplicar después de la ducha extendiéndola por todo el cuerpo con la
piel aún mojada antes de secarse.